He soñado mil veces con éste amanecer. Y acá estoy, atado a vos, sintiendo tus pechos en mis manos mientras te abrazo por la espalda.
Juro que vi cables de auriculares y luces de Navidad menos enredados que nosotros. Pero vos y yo sonamos y brillamos mucho mejor.
No podría ya estar si sentir el roce de tus cabellos en mi cara y no me molestan para nada las cosquillas ... ¡No quiero salir de éstas sábanas!
Ese espacio infinito entre tu pelo y mi nariz empezó a convertirse en mi universo favorito.
lunes, 8 de enero de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Manual para matar.
¿Cómo matar a un no muerto? Lo sé, parece una pregunta estúpida, y quizás lo sea. Jamás me agradaron los dueños de verdades y no pretendo tr...
-
Ella hizo el curso de enfermería de ATSA. No estudió por vocación aunque amó su trabajo hasta el último de sus días. Era la salida laboral q...
-
Cuando era niño y llegaba diciembre, era sinónimo de dos cosas: se terminaban las clases (por fin) y se acercaba Navidad. Los días previos h...
-
De chico puse a prueba los límites de mi vieja constantemente. Por qué no puedo hacer ésto, por qué no puedo ir a tal lugar, por qué está ma...
No hay comentarios:
Publicar un comentario