A menudo encuentro arte.
La encuentro en la fachada de una casona vieja. En la risa de los niños. En un mural al que nadie le presta atención.
Hay arte por todos lados.
Pero sin duda, cuando estoy con vos, hay arte de principio a fin.
Disfruto jugando a ser escultor tallando cada uno de tus rincones o simulando ser un chef con una estrella Michelin comiendo y bebiendo de vos.
Estoy seguro además de que para pintar no hay lienzo más bonito que tu cuerpo, y que a falta de pincel vas a tener que reconocer que soy muy hábil con mis manos, mi boca y mi miembro.
La literatura nos invade cuando te invito a conjugar el presente y el futuro del indicativo del verbo acabar, y hasta el teatro más precioso se sentiría avergonzado de escuchar la música de nuestros gemidos.
Hay arte hasta en esa búsqueda del tesoro que implica encontrar los aros que se pierden entre las sábanas.
Hay arte cuando respiro de vos. Y cuando respiras de mi.
Hay arte en tu sonrisa.
Museo y musa; donde encuentro y donde nace el arte.
viernes, 9 de agosto de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Manual para matar.
¿Cómo matar a un no muerto? Lo sé, parece una pregunta estúpida, y quizás lo sea. Jamás me agradaron los dueños de verdades y no pretendo tr...
-
Ella hizo el curso de enfermería de ATSA. No estudió por vocación aunque amó su trabajo hasta el último de sus días. Era la salida laboral q...
-
Cuando era niño y llegaba diciembre, era sinónimo de dos cosas: se terminaban las clases (por fin) y se acercaba Navidad. Los días previos h...
-
De chico puse a prueba los límites de mi vieja constantemente. Por qué no puedo hacer ésto, por qué no puedo ir a tal lugar, por qué está ma...
No hay comentarios:
Publicar un comentario