Aunque no te nombre.
Aunque no pronuncie tu nombre.
Aunque no lo escriba.
Estás en cada letra de mis historias.
Escribo desde el alma y todo tu ser la inunda.
Asi que ya ves, es inevitable que estés en mis escritos.
Tengo hambre de tus besos, sed de tus caricias y padezco la abstinencia de tus piernas entrelazadas con las mías.
No sé si será el clima, o la suma de todos los "te extraño" lanzados al aire, pero sueño con pincelar tu espalda con mis dedos, con bautizar tu cintura con mis labios y con que escuches, recostada sobre mi pecho, mis latidos después de hacerme sentir más vivo que nunca.
Mientras tanto, sólo mientras tanto, escribo estas líneas con tu nombre en medio de ellas.
miércoles, 12 de julio de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Manual para matar.
¿Cómo matar a un no muerto? Lo sé, parece una pregunta estúpida, y quizás lo sea. Jamás me agradaron los dueños de verdades y no pretendo tr...
-
Ella hizo el curso de enfermería de ATSA. No estudió por vocación aunque amó su trabajo hasta el último de sus días. Era la salida laboral q...
-
Cuando era niño y llegaba diciembre, era sinónimo de dos cosas: se terminaban las clases (por fin) y se acercaba Navidad. Los días previos h...
-
De chico puse a prueba los límites de mi vieja constantemente. Por qué no puedo hacer ésto, por qué no puedo ir a tal lugar, por qué está ma...
No hay comentarios:
Publicar un comentario