domingo, 26 de mayo de 2019
Domingo
Los domingos son para eso. Para pensarte. Para buscar recetas y prepararlas y pensar cuánto te gustaría probarlas. Para abrir ese malbec que seguro tendría otro gusto si se sirve en tu copa. Para sentir más grande que nunca a mi cama. Para ver esa película que seguro nos daría material para hablar. Y para besarnos y para colar mis manos por debajo de tu remera y ubicarlas encima de tus pechos Para mirarte y pensar en lo afortunado que soy. Para escucharte reir y que tu risa sea la mejor banda de sonido para ese momento. Para verte pensativa bajos los rayos del sol de otoño. Para dejar los platos para lavar en otro momento Para bañarnos juntos, porque quizás necesites una mano y yo te brinde ambas y también te entregaría mi boca porque el último día de la semana exige generosidad Para mojarte, secarte y volver a mojarte. Para irnos a la cama maldiciendo el lunes. Para que hagamos un último homenaje al fin de semana sobre mis sábanas y acabes destrozando mis almohadas. Los domingos son para eso, son para pensarte.
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